Visitas

11 mar. 2012

LAS MINAS DE SANTA COMBA


 UN POCO DE HISTORIA GALLEGA



 




       

          Wolframita


  Galicia estuvo muy presente en la II Guerra Mundial. Viajamos en el tiempo y en la historia para sumergirnos en la época de la fiebre del llamado oro negro.

   Y es que en 1914 se produjo un hallazgo que revolucionaría la comarca: se hallaba un depósito de wolframio de ocho kilómetros de largo y uno de ancho en Varilongo, a menos de 10 kilómetros de la capital municipal. Según apuntan los lugareños, una piedra de este mineral, que cabía en un puño, podía representar para su dueño meses de trabajo en la tierra o cuidando el ganado. En un tiempo en el que kilo de wolframio costaba 200 pesetas y el jornal de un obrero era de 19 pesetas. 

  La gente se dedicó masivamente a la mina donde llegaron a trabajar cerca de 4.000 personas procedentes de toda España. 
  
  Con la llegada de la II Guerra Mundial, Santa Comba se convirtió en enclave estratégico, ya que Alemania necesitaba el mineral para endurecer el metal. 

  El Wolfram cobró gran importancia en la industria militar y alcanzó su época de máximo esplendor desde finales de la Guerra Civil hasta 1955, al abrigo de la II Guerra Mundial y de la Guerra de Corea. 

  Este mineral se usaba para revestir los diferentes armamentos y lograr una mayor dureza. Su elevada demanda por parte de alemanes e ingleses hizo que su precio alcanzase las 200 pesetas de entonces por kilo. En este período de entreguerras, las minas gallegas se convierten en centros de empleo para miles de gallegos, aventureros y buscadores del oro negro.  

  En sus cercanías se construyó un poblado para albergar a los trabajadores y a sus familias. Hoy lo encontramos totalmente reconstruido. La Mina de Varilongo, situada entre las parroquias de Santa Sabiña, Esternande y San Salvador, en el Concello coruñés de Santa Comba, fue otro de los grandes enclaves de mediados del siglo XX.
  
  Galicia vivía una época de crisis profunda, exilio y emigración, pero gracias al Wolfram muchos se hicieron con grandes cantidades de dinero y evitaron el éxodo. 
  
  Las tierras de Lousame , también esconden muchas galerías mineras. Así como leyendas e historias de gallegos que perdieron su vida en busca del oro negro. La antigua escuela de las minas de San Finx, de este municipio coruñés, está rehabilitada y convertida en un museo. En este edificio el visitante puede conocer cómo era la vida en estas minas que tienen más de 2000 años de existencia, aunque en la edad de Bronce se extraía estaño.
   
  Cuentan que el Casino de Noia fue testigo de las grandes cantidades de dinero que procedían de la venta del mineral para la guerra. El edificio, además, fue construido por un empresario de San Finx. Aquí es el río Rabiceiras, el que guarda los secretos de la fiebre del oro negro. 


            
http://www.galiciaparaelmundo.com
              
http://www.elcorreogallego.es




Hola,

   Al entrar a visitarte me complació tu entrada sobre las Minas de Santa Comba.
Hoy te contaré algo de mi tierra y de mi vida.  

  Mi papá trabajaba en Almuso, en Vilagarcía de Arousa. Allí trataban la wolframita y la scheelita y conseguían Wolframio metálico puro en polvo y otros derivados.

   Cuando cerró esa Empresa, lo trasladaron a las minas de Varilongo   en Santa Comba y allí dirigía la explotación en otra empresa del Grupo que se llamaba Combasa (Compañía Minera Santa Comba). 

  Mi padre me contaba que algunos se hicieron ricos con el wolfram en Santa Comba   y lo primero que hacían con el dinero que obtenían era poner un cuarto de baño a todo lujo con sauna y griferías de lujo. En algunas viviendas rurales que tenían suelo de tierra había lareiras de wolframita maciza. 

  (La lareira es una piedra plana que sirve de base a una primitiva cocina de leña. Encima de la lareira se hace el fuego).

  El mineral llegó a alcanzar precios muy elevados ya que tenía  interés estratégico, lo usaban en los blindajes acorazados por estar en tiempo de guerra. 

  En las minas de Varilongo había toneladas de residuos ya tratados que formaban montañas de material ya procesado. 

  Los naturales de la zona se dedicaban a volver a procesar por su cuenta esos residuos especialmente los días de lluvia (que son muchos en esa zona) , usando el agua de lluvia para lavar y separar el mineral de la zafra. 

  ¿Sabes? Hay que destacar que si el plomo es 11,4 veces más pesado que el agua, el wolframio alcanza la densidad de 19 300 o sea 19 veces más denso que el agua. 

  He tenido la suerte de ver cargamentos de wolframio puro en camiones. El material se ponía en sacos de tela atados con cuerda. Cada camión solo llevaba una capa de sacos que quedaba en el fondo de la caja. El resto iba vacío porque se alcanzaba la carga máxima con esa única capa.

  Por otra parte su punto de fusión es altísimo (3400ºC) lo que lo hace insustituible en los filamentos de las bombillas. En los países anglosajones se llama Tungsteno pero es el mismo elemento (W). En España se reivindica su descubrimiento a Fausto y Juan José Elhuyar (Hermanos Elhuyar).

   La importación de mineral de China y Tailandia fue haciendo bajar el precio del wolfram lo que provocó el cierre de las minas de Santa Comba. No obstante, parte del personal y de las instalaciones se reconvirtieron para la extracción de áridos ya que el caolín también se extraía en esa mina. 

  El caolín se usa en la industria de la porcelana y también para blanquear el papel de calidad llamándose entonces "papel satinado" o "couché". Ese papel tiene muchísimo caolín y por eso es tan pesado y deja tantas cenizas al arder.

 Me despido hasta la próxima,

Un saludo/



*Muchas de las imágenes que ven en este blog son tomadas de Internet. Si alguna de ellas está protegida por Derecho de Autor, por favor comuníquemelo y las quitaré inmediatamente.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes dejarlo en tu lengua natal.
Gracias. Gelois/